Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas

El “glamour” literario de la locura



Afirma Emily Reinolds en un artículo publicado en el suplemento literario del Times que echando un vistazo a los anales de la literatura éstos están llenos de locura y depresión. Hemingway, David Foster Wallace o Virginia Woolf son algunos de los nombres de los emanan letras constantemente y para los que el sufrimiento parece ser ingrediente vital en su producción artística. A esta lista podríamos añadirle otros como Alfonsina Storni, Cesare Pavese, Silvia Plath, Gérard de Nerval, Anne Sexton, Larra o Alejandra Pizarnik.

Las Cartas de amor de Enrique VIII a Ana Bolena

 

A comienzos de enero de 1528 el rey Enrique VIII de Inglaterra escribió una carta dirigida al castillo de Hever, en el Ducado de Kent. En ella el monarca expresaba su "intención inalterable" de casarse de nuevo prometiendo "rezar una vez al día" para lograr ese objetivo a cualquier precio. La destinataria de esta carta no era otra que Ana Bolena, dama de la reina Catalina perteneciente por rama materna a la familia Howard (una más influyentes de la nobleza inglesa) y de la que el Enrique se había encaprichado locamente. El máximo mérito de Ana hasta entonces no era ni su posición social ni haber recibido una esmerada educación en Francia y los Países Bajos sino su firme negativa a concederle favores sexuales al monarca. Eso para un hombre como Enrique suponía todo un reto y una obsesión casi enfermiza y dio origen a unos devaneos epistolares, quizá un tanto imprudentes, en los que vemos a un hombre insistente y concienzudo que, en contra de lo que muchos creen por el rudo aspecto de sus últimos años, albergó durante toda su vida intereses filosóficos e intelectuales elevados. Las cartas de amor de Enrique VIII a Ana Bolena recogen parte de esta correspondencia y son un regalo para los amantes de la historia y de la literatura. Y lo cierto es que es una suerte que editoriales como Confluencias Editorial apuesten por este tipo de publicaciones.

Biografías: "Rimbaud", de Edmund White

reseñas_biografías_rimbaud_verlaine_edmund white

Rimbaud el simbolista. Rimbaud el decadente. Rimbaud el surrealista. Rimbaud el cabalista,  el mago y el santo. Rimbaud el fascista. Rimbaud el patriota francés. Rimbaud el communard. Rimbaud el bolchevique y el honesto burgués. Rimbaud el notorio crápula. Rimbaud , la voz de las Ardenas. Rimbaud el traficante abisinio. Rimbaud el pervertido. Muchos hombres parecían albergarse en un mismo cuerpo, el de un joven con pinta de ángel caído discípulo de Baudelaire que puso patas arriba los ambientes literarios parisinos y que se convirtió en l´enfant terrible de las letras francesas. El escritor Edmund White, quizá por encuadrar todos estos conceptos y a la vez ninguno, decidió llamar a esta biografía  simplemente “Rimbaud” y la convirtió en un retrato íntimo y cuidado sobre el niño-hombre que se escondía bajo la máscara del más buscado e imitado de los poetas malditos. 

“El corazón de las tinieblas”: Roger Casement, Joseph Conrad y Apocalypse Now

reseñas_libros_corazón de las tinieblas_conrad_apocaplyse now


Hace un par de verano leí El sueño del celta, de Vargas Llosa. Me sorprendió muy gratamente la biografía de Sir Roger Casement, cónsul británico de origen irlandés y uno de los primeros occidentales que denunció los abusos e injusticias que ejercían los europeos en sus colonias. Casement vivió estos abusos en primera persona y quedó horrorizado por ellos, primero en el Congo y después en Perú, a donde había sido enviado como investigador del Foreign Office, y no dudó en dar testimonio de ello a través de distintos informes. También fue un importante defensor de la independencia de Irlanda e intentó conseguir ayuda alemana para esta causa durante los primeros años de de la I Guerra Mundial, lo que le acarreó la acusación de alta traición a la Corona Británica y la condena a muerte.

Escritores: J.D Salinger, un tipo con malas pulgas

j d salinger_biografías

Hay quien lo llama “el mal genio de los genios” y quien lo denomina “neurosis del artista” pero en realidad se trata, únicamente, de mal humor. Aunque claro, en el caso de los escritores o creadores que admiramos da la sensación de que debemos justificar su mal carácter apelando a esa genialidad que los distingue del resto de los mortales. Es la única explicación que nos vale, alguna desgracia ha de cernirse sobre su “prójima” cabeza a cambio de un talento para los demás inalcanzable. Pero es pura estadística: los habrá más simpáticos o más guapos, más aseados, menos divertidos o exactamente igual de vanidosos que tu vecino del quinto. A pesar de todo, “la vida es una tragedia si la ves de cerca y una comedia si la miras con distancia”.  Esto lo dijo Chaplin, quien de puertas para adentro también  tenía un carácter de perros. Curiosamente Charles Chaplin y J.D Salinger compartieron algo más que su mal humor: cuando el cineasta conoció a su última esposa, Oona O´Neill, ésta supuestamente mantenía un romance con el escritor.  Será la casualidad.  

Miscelánea: En un rincón de la mesa había sentados cuatro poetas

libros_adaptaciones literarias

En un rincón de la mesa había sentados cuatro poetas. El más mayor de ellos tenía 34 años y fumaba en pipa como señal de una experiencia que parecía dotarle de cierta madurez, una superioridad que bajo la cháchara fácil, la barba y la ebriedad resultaba sórdida y algo insana. El más joven, por el contrario, había declinado fumar y beber durante aquel almuerzo y se había mostrado lejano y distante con aquellos con los que ha compartido mantel porque únicamente tenía ojos y oídos para el hombre que se sentaba a su derecha, el mismo al que había estado tocando la pierna bajo la mesa durante la comida y que le había llevado a fugarse de casa e iniciar la gran aventura de su todavía corta vida.

Reseñando betsellers: Middlesex, una historia americana

Middlesex_libros_jeffrey eugenides_

Jeffrey Eugenides tardó más de nueve años en dar a luz a segunda novela. La primera, Las Vírgenes Suicidas (1993) había tenido un éxito considerable y fue adaptada al cine por Sofía Coppola en los albores del nuevo siglo. Middlesex (que así se llamó su segundo libro) fue acogido con expectación y buenas críticas en EEUU. Tanto fue el revuelo que causó esta novela que su autor ganó un merecido Premio Pulitzer por ella el mismo año de su publicación (2002). Pero, ¿qué tiene esta novela que la hace tan excepcional?

Novedades: El cielo de Lima. Juan Ramón antes de Zenobia


La de Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí es una de esas grandes (y pocas) historias de amor que, por tener como marco de fondo la biografía de una figura destacada de las letras, se convierten en eternas. La devoción que el onubense sentía hacia la mujer con la que compartió cuatro décadas de matrimonio es indiscutible y queda reflejada en los distintos proyectos literarios del escritor. La muerte de Zenobia en el año 1956 supuso también la peor de las desgracias para el poeta, que pasó los dos últimos años de su vida sumido en una profunda depresión y anhelando a la mujer que, lejos de estar a su sombra, se convirtió en su auténtico faro de luz. Pero antes de que Zenobia irrumpiera en la vida de Jiménez hubo otras damas que atrajeron la atención del escritor. La más llamativa de todas fue Georgina Hübner, un fantasma que llamó a la puerta del poeta desde el otro lado del Atlántico en el año 1904. “El cielo de Lima”, de Juan Gómez Bárcena, es una novela que profundiza sobre esta curiosa historia de amor epistolar transcurrida en el Perú y la España de principios del siglo XX.

Escritoras: Las chicas malas de la literatura (versión 2.0)

foto: Simone de Beauvoir

En este post quiero recuperar un artículo que escribí, hace ya bastante tiempo, para VULTURE. Esta entrada tuvo en su momento más de 6.000 entradas lo cual, para alguien como yo, es mucho, muchísimo. El texto pretende ser una breve recopilación de las "chicas malas de la literatura" a lo largo de la historia, es decir, que trata sobre aquellas que a pesar de la época en que vivieron y de su género, se mostraron igual de rudas, vanguardistas, pasionales o estridentes que sus homólogos masculinos, a pesar de que la sociedad no lo esperaba de ellas. ¿Por qué he vuelto a él después de tanto tiempo? Porque en los últimos estoy releyendo a algunas chicas "actuales" como Lydia Lunch (Paradoxia, muy recomendable), Beatriz Preciado (Manifiesto Contrasexual) o Virginie Despentes (Teoría King Kong). Como aseguraba Judy Berman en un artículo sobre el tema que encontré en Internet (concretamente en la revista de crítica literaria http://flavorwire.com/)"podríamos haber hecho esta lista de cinco veces más larga", pero, como en tantas otras ocasiones, ni están todas las que son, ni son todas las que están. Más de 3000 años de historia a Safo o a Alice Walker. Un placer siempre re-leer y re-escribir este tipo de post. 

Escritores: Fyodor y Anna



Querida Anna:

Ya es otra vez de noche y al cerrar los ojos no puedo evitar que las sombras se ciernan sobre mi. Oigo sus disparos rozando mi cabello, rociando de pólvora un sudor que cada vez es más frío hasta convertirse en agua helada impregnando los surcos de mi frente. Recuerdo que aquellos días había escarcha para cenar. También recuerdo el olor de aquella noche siberiana y el dolor agudo en mis manos y en mis pies. Se que tú me entenderás como nadie si te digo que mis manos están entumecidas, me duele sólo pensar en moverlas. Confesaste que a ti también te había pasado lo mismo en alguna ocasión. Tú me comprenderás porque tú eres la que agitas como nadie los dedos, la prestidigitadora que pone música celestial a la máquina de crear novelas. El traqueteo de tus dedos, tus golpes contra el papel, me parecen sinfonías entre las paredes. Pero ahora, la música de los disparos, que también son secos y rítmicos,  se me antoja mucho menos celestial.

Miscelánea/ historia: Las 168 páginas que cambiarían el mundo



Era un día excesivamente calurosa y el Conde bebía sentado en un populoso asiento de cuero marrón. Se limpiaba la frente con un pañuelo de seda mientras por su mente desfilaban palabras como unión, federalismo, europeísmo, unión de estados, democracia, justicia social, patriotismo. No podemos perder más tiempo, pensaba. Debemos unir nuestras fuerzas cuanto antes. Bebió otra taza de té helado, una de sus bebidas favoritas por la (supuesta) influencia de la mitad de sus cromosomas, japoneses. El folio todavía estaba en blanco. Apuró la taza. Se limpió los labios y miró al crucifijo que presidía su despacho.

Miscelánea/ biografías: La mujer que se convirtió en la memoria del poeta




La mujer se llama Nadezha, aunque familiarmente le llaman Nadia.  Tiene 20 años y acaba de conoce al escritor en un nightclub de Kiev. Estamos en el año 1919 y la familia de la joven se ha trasladado a la capital ucraniana por el trabajo del padre y por las posibilidades culturales que ofrece la gran ciudad. Nadia ha estudiado arte y proyecta escribir su tesis doctoral. Pero todo se para por las consecuencias no deseadas venidas de la Revolución de Octubre. La dura represión soviética les obliga a frenar su creación: ella guardará su tesis en el cajón de un escritorio y él no escribirá ningún verso que directamente o por interpretación pueda comprometerle políticamente. Ambos idearán un método para que su poesía no se pierda: se la recitarán el uno al otro y se la aprenderán de memoria.

[premio Alfaguara 2012: Una misma noche

"Una misma noche", premio Alfaguara 2012. Según su autor, Leopoldo Brizuela, los argentinos que vivieron bajo la dictadura militar (1976-1983) conservan pequeños hábitos que les cuesta abandonar: No pasean frente a edificios públicos, salen siempre con su documentación y si un ser querido cae en manos de la policía, pasan algo de miedo. A pesar de esto, dicen en EL PAIS, que no se trata de una novela más sobre la dictadura argentina. Habrá que leerla.