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Reseñas: Wilde, Yeats, Joyce, Beckett y las "conexiones dublinesas"
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Escritores: ¿Quieres vengarte de tu marido? Dedícale un libro
Ser la mujer de un artista no es nada fácil. La mujer de un escritor, todavía menos. Y aquí da igual que sea un narrador reconocido que publica libros como churros o que la mayor parte de su obra esté metida en un cajón o, en su defecto, en una carpeta oculta de su PC. Si repasamos la historia de la literatura encontramos muchos de sus nombres propios retratados como auténticos tiranos, personajes egocéntricos, muchas veces arrogantes y otras tantas maniáticos, que se las hacían pasar canutas a los que tenían alrededor. Por supuesto, l@s que estaban a su alrededor eran generalmente sus esposas e hijos, porque para las y los amantes ya tenían versos dedicados y con eso aparentemente era suficiente. Por supuesto, hay de todo, y seguro que los había que eran igualmente inaguantables en la cama que tomando el primer café de la mañana que en una sobremesa familiar.
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Escritores: Ulysses, el sueño etílico de James Joyce
La vida de James Joyce está llena de curiosidades. Los excesos y el desorden formaban parte de ella como una entidad propia desde el desayuno hasta el resopón pasando por la mañana, la tarde, la noche y el amanecer, y así sucesivamente día tras día. Es cierto que Joyce no llegaba a beberse las cinco o seis botellas de vino al día que se empapaba Francis Bacon y mucho menos la docena que asegura poder meterse entre pecho y espalda Gerard Depardieu pero aún así el de Dublín estaba prácticamente todo el día borracho. Por supuesto que no es el único genio que tenía en el alcohol a su mejor amante: las borrracheras de Hemingway fueron memorables, Touluse-Lautrec se bebía “su tamaño” en licor prácticamente todos los días y también fue el alcohol el telón de fondo de la (extraña) muerte de Edgar Allan Poe, quien justo antes de su boda fue encontrado en la puerta de un bar, desaliñado y hasta las orejas y poseído por un delirium tremens del que ya no saldría jamás. Según decían, acababa de volverse abstemio.
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