Fragmento portada Manual de Autoayuda de Miguel Ángel Carmona del Barco
Este Manual de autoayuda tiene tantos protagonistas como el mundo en el que vivimos, ese que parece constantemente sumido en la psicosis colectiva y la crisis del individualismo. No nos engañemos: pensar que este planeta es un lugar feliz es infantil e inocente aunque a veces lo teñido de dolor tenga algo de bucólico, de bello. Sí, el dolor puede resultarnos poético cuando vive en las experiencias vitales de otros. Y eso es lo que supone este Manual de autoayuda, una suerte de atalaya relativamente cómoda desde la que parece más fácil poetizar el dolor ajeno y cotidiano de nuestras calles, de nuestros vecinos, de las entrañas de una sociedad en la que las vidas rotas no pasan de soslayo y en la que el odio, una palabra fea que creemos casi extinta y reducida a hechos puntuales, acaba por inundarlo todo.