Una pesadilla. Siempre he tenido claro que el olvido es una pesadilla y además de las chungas. Es como que todo tu mundo es una "nada" de niebla blanca. En la pesadilla que es "Horror Vacui" (para mi, esta novela, lo es) nada tiene sentido. Los recuerdos son y no son recuerdos, y las cicatrices físicas o mentales, parecen no contar para nada, por suerte o por desgracia.
