No, “La vegetariana” no es un manual dietético ni un libro de cocina ni pretende serlo. Ganadora del prestigioso Man Booker International Prize 2016, esta novela nos acerca, a través de su personaje principal, a una realidad sangrienta y desnutrida. Con fragmentos brutales para el lector, “La vegetariana” cuenta la historia de Yeonghye, una mujer normal y con una vida normal en la Corea del Sur actual. De hecho, es precisamente esa normalidad lo que hace que su marido se case con ella. No es guapa, ni fea, ni atractiva ni todo lo contrario. Tampoco habla mucho ni poco, ni tiene virtudes que afloren de forma natural, ni carácter para tomar sus propias decisiones. Nunca le eclipsará y no pondrá en duda su criterio. Para él Yeonghye es la mujer perfecta, totalmente invisible y que pasa desapercibida incluso entre su círculo más cercano. Nadie reparará en ella: sus miedos e inseguridades masculinas están totalmente a salvo. Pero un día Yeonghye, llevada por un impulso completamente irracional, anuncia al mundo que ha decidido no volver a comer carne. Y esta decisión dinamita su mundo y a los que están a su alrededor, que comienzan a verla con otros ojos. De hecho no es Yeonghye quien nos cuenta su historia sino que son los demás quienes ponen su sorprendida visión sobre ella. Primero su esposo, después su cuñado y después su hermana.