¿Estamos ciegos? ¿tendemos a la ceguera por naturaleza? ¿nos dejamos cegar sin oponer resistencia? ¿cuál es nuestra parte de responsabilidad en una sociedad ciega y cegadora? Todas estas preguntas lanzadas al aire son recogidas en las páginas de "Elogio a la Ceguera", un sugerente título con el que el poeta Adel Pereiraparece recuperar la intención con la que Saramago escribió su famoso “Ensayo sobre la ceguera”: “denunciar una sociedad podrida y desencajada”. “Elogio a la ceguera” (Ediciones Paralelo,
2015) supone, además, un importante ejercicio de composición visual
que, lejos de dejarnos ciegos, lo que pretende es abrirnos los ojos.