[poetas carnales (II): las "hermanas Woolf" y el círculo de Bloomsbury



Virginia Woolf y Vanessa Bell mantuvieron una intensa relación que escapaba a todo convencionalismo social. Educadas en un ambiente artístico y pertenecientes al denominado Círculo de Bloomsbury (se suele designar a una serie de intelectuales británicos que durante el primer tercio del siglo XX destacaron en el terreno literario, artístico y social) ambas hermanas encauzaron su creatividad hacia terrenos distintos: Virginia hacia la literatura y Vanessa hacia la pintura. Virginia y Vanessa fueron amigas y compañeras, pero también fueron rivales en el arte e incluso, se rumorea, llegaron a compartir amantes.


Hijas de Sir Leslie Stephen y Julia Jackson Duckworth, Virginia y Vanessa se criaron junto a sus hermanos Thoby y Adrian Stephen en Londres. Cuando sus padres fallecieron, los cuatro hermanos se trasladaron al barrio de Bloomsbury, donde tomaron contacto con algunos de los artistas e intelectuales más importantes del momento como el crítico de arte Roger Fry, el economista John Maynard Keynes, el sinólogo Arthur Waley, el escritor Gerald Brenan, el biógrafo Lytton Strachey, el crítico literario Desmond MacCarthy, el novelista y ensayista Edward Morgan Forster, la escritora Katherine Mansfield y los pintores Dora Carrington y Duncan Grant.


En este círculo de amistades, frecuentado por profesores del Trinity College y de Cambridge, se forjaron gran parte de las relaciones personales y artísticas de ambas hermanas. De hecho, ambas conocieron en estas reuniones a los que serían sus futuros maridos:  el teórico y poeta Leonard Woolf y el pintor Clive Bell.



Leonard Woolf


Retrato de Clive Bell


El pintor impresionista Duncan Grant con Angelica, la hija que tuvo con Vanessa Bell 

Las dos hermanas tienen en común un matrimonio fallido y una vida dedicada al máximo al arte por encima de las relaciones personales. Virginia nunca se "adaptó" a su matrimonio con Woolf en parte debido a sus problemas mentales y en parte a los abusos que la joven sufrió en su adolescencia y que fueron el detonante para que sufriera durante toda su vida trastorno bipolar. A pesar de ello, el matrimonio tuvo una buena convivencia, pues se convirtieron en grandes amigos,  y juntos fundaron la editorial Hogarth Press, que editó casi toda la obra de Virginia y la de otros importantes personajes como Katherine MansfieldT. S. Eliot y hasta de Sigmund Freud.

Por su parte, Vanessa mantuvo con su Clive Bell una relación abierta marcada por los escándalos sexuales de ambos. Vanessa tuvo relaciones con el crítico de arte Roger Fry y con el pintor Duncan Grant, con quien tuvo en 1918 a su hija Angelica y con el que protagonizó un sonado escándalo en la época cuando, al estallar la primera guerra mundial,  se fue a vivir junto a él y el amante de éste, David Garnnett a una finca alejada de la ciudad.  Veinte años después del nacimiento de Angélica, ésta se casó con el propio David Garnett, veintiséis años mayor que ella, para desesperación de sus padres biológicos, especialmente de Vanessa Bell, quien tardó años en encajar aquello. 

Sobre el legado de las hermanas, poco que añadir a lo ya escrito. (Que, evidentemente, es mucho). Ambas tienen algo en común a lo largo de su obra: la búsqueda del impacto ambiental, del impacto en lo personal, un cambio en las conciencias que implica cambios también en el interior de las personas, siempre apelando a lo más profundo del subconsciente. Ambas lo hacen además de forma revolucionaria para su época. 



Virginia Woolf retratada por Vanessa Bell

Vanessa fue prácticamente la primera pintora impresionista en su país, introduciendo este género en Gran Bretaña. Habitualmente dejaba los rostros en blanco para "despersonalizar" a los protagonistas. Entre las obras de Bell destacan  "La Playa de Studland”, “La bañera”, “Interior con dos mujeres", y los retratos de Virginia Wolf, Aldous Huxley y David Garnett.



David Garnett


Aldous Huxley


Conversation

Por su parte, los métodos utilizados por Viriginia Woolf en sus obras para trabajar la conciencia y el uso de pensamientos individuales y colectivos (manipulación del tiempo, método de narración y construcción de personajes y trabajo de la conciencia de los mismos) siguen teniendo vigencia en la actualidad setenta años después de su muerte.  La obra de Virginia Woolf ha impactado en nuestras vidas por los cambios literarios que generó pero también por la influencia que tuvo en algunos movimientos sociales, especialmente sobre el feminismo. 



Una habitación propia (1929)











No hay comentarios: