Imagen: Hombre Con la Cabeza Sobre La Mesa, de Franz Kafka. Diario (7 de diciembre de 1916)
“Franz Kafka’s
porn brought out of the closet”. “La métamorphose pornographique
de Kafka”.“Kafka Pornograph?”. Así es como los medios
reaccionaron hace un tiempo ante la noticia de que Franz Kafka almacenaba en
una valija y bajo llave algunos ejemplares de revistas algo "picantes"
y subidas de tono. “Pornografía
kafkiana” han llamado algunos a esta una colección conocida
desde hace tiempo y que se conservaba en Biblioteca Británica y la
Biblioteca Bodleian de Oxford. Humanizar a Kafka, convertirlo en uno
más, no gusta a todos. Es como si de los grandes escritores se
esperaran gestas trágicas, que tuvieran que ser siempreescritores malditos, tipos
depresivos con traumas infantiles, adultos con relaciones sentimentales y
afectivas complejas y enfermizas, hombres y mujeres muertos prematuramente, torturados por sí mismos o por otros, marginados sociales y
así un largo etcétera de adjetivos que convierten a los escritores,
precisamente, en personajeskafkianos. Porque sí, nos gustan las biografías
de escritores dramáticas a la par que oscuras y con secretos bizarros. Quizá esto sea sólo
un recurso de los normales para explicar una genialidad que nos es tan
ajena que parece ser concebida únicamente al amparo de las adicciones, los abusos y el terror. Aún así hay algo más que todos los escritore tienen en común: la soledad.